El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Divulgación, Uncategorized

Descarga el ePub

“Hay que haber empezado a perder la memoria, aunque sea sólo a retazos, para darse cuenta de que esta memoria es lo que constituye toda nuestra vida. Una vida sin memoria no sería vida…Nuestra memoria es nuestra coherencia, nuestra razón, nuestra acción, nuestro sentimiento. Sin ella no somos nada…

Luis Buñuel

  • Autor: Oliver Sacks
  • Género: obra divulgativa
  • Tema: salud, medicina.

Debo admitir que ha sido una de las obras más interesantes que he leído en los últimos meses. La manera en que Sacks escribió ( y describió) estas anécdotas médicas, logra que el lector no le pierda interés a la obra; a pesar del vocabulario científico, que te obliga a buscar la terminología (claro, si eres curioso). Muestra los casos clínicos con un toque de humanidad; hace que logremos imaginar los mundos y vidas de los protagonistas.

El nombre de este libro, se debe, al caso de un célebre profesor de música que padeció de prosopagnosia; dicho trastorno (si es considerado como trastorno) impide reconocer y comprender los estímulos visuales. Es decir, el paciente puede ver pero no es capaz de “asimilar” o “entender” lo que ve. El protagonista de tal anécdota, era un genio a nivel musical y artístico; su vida estaba tan vinculada a la música que si dicha faltaba perdía conexión con el mundo real. Su “problema” se basaba en que era incapaz de reconocer figuras y formas tangibles; él no se daba cuenta de esto, él no creía que tenía un problema; los que notaban esto eran las personas muy cercanas a él. Cuando visitó al Dr. Sacks, trató de ponerse su sombrero, lo curioso es que en lugar de tomar su sombrero, agarró a su esposa por la cabeza y trataba de usarla como un sombrero. El Dr.Sacks al ver esto quedó impactado, pero la esposa de su paciente le dijo con toda naturalidad: “esto suele ocurrir a menudo”.

El libro presenta 24 historias, catalogadas según las características de los pacientes: Pérdidas, Excesos, Arrebatos y El mundo de los simples

Algunas de las historias que me cautivaron:

  • El discurso del presidente: el grupo de pacientes del pabellón de afasia (donde laboraba el Dr.Sacks) estalló en carcajadas mientras veían en televisión un discurso del Presidente de Estados Unidos. Las personas con afasia, son incapaces de entender las claves extraverbales, el tono de voz, entonación y todas las claves visuales. En pocas palabras: el paciente no comprende los aspectos no verbales del lenguaje; por tal motivo a las personas con dicho trastorno es difícil mentirles ya que ellos no comprenden el lenguaje no verbal que acompaña a toda conversación. Ellos se reían, ya que eran capaces de identificar las mentiras en el discurso; cosa que la mayoría pasaríamos por alto.
  • La enfermedad de Cupido: una paciente de 90 años visitó la clínica del Dr.Sacks, debido a que presentó un aumento en su libido, acompañado de cierta sensación de “rejuvenecimiento”. Ella se sentía con mayor energía y volvió a sentir atracción por los hombres jóvenes. El origen de este súbito cambio, era la sífilis que padeció cuando era una adolescente. Dicha enfermedad le produjo una neurosífilis tardía; las espiroquetas (bacterias) le estimulaban el córtex cerebral, lo que le producía tales sensaciones.
  • Un pasaje a la India: Un joven india de 19 años fue internada en la clínica donde laboraba Oliver, ella estaba en la fase terminal de un tumor cerebral (un astrocitoma). El tumor apareció por primera vez cuando era una niña, fue operada y llevó una vida normal; a los dieciocho años apareció nuevamente pero en forma maligna y expansiva. No era posible extirparlo, así, que lo único que quedaba era darle cuidados paliativos. Lo curioso del caso, es que ella tenía visiones (vivía prácticamente en un estado de ensoñación) producto de las convulsiones. En sus visiones ella veía paisajes de la India; lugares que sólo vio cuando era una pequeña niña. Un día la joven dijo que estaba muriendo y que regresaría a casa; luego de esto pasó una semana sin reaccionar a los estímulos externos. A pesar de esto, su rostro mostraba tranquilidad, a los tres días falleció. Regresó a casa.

Frases:

  • Un hombre no es sólo memoria. Tiene sentimiento, voluntad, sensibilidad, yo moral…Es ahí… donde puede usted conmoverlo y producir un cambio profundo.
  • …ustedes los “normales”, que tienen los transmisores adecuados en los lugares adecuados en los momentos adecuados en sus cerebros, tienen todos los sentimientos, todos los estilos, siempre a su disposición: seriedad, frivolidad, lo que sea más propio…Ustedes son libres, tienen un equilibrio natural; nosotros hemos de sacar el máximo partido de un equilibrio artificial.
  • Podría decirse que cada uno de nosotros edifica y vive una “narración” y que esta narración es nosotros, nuestra identidad.
  • …porque cada uno de nosotros es una biografía, una historia. Cada uno de nosotros es una narración singular, que se construye, continua, inconscientemente, por, a través de y en nosotros… a través de nuestras percepciones, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, nuestras acciones; y, en el mismo grado, nuestro discurso, nuestras narraciones habladas. Biológica, fisiológicamente, no somos distintos unos de otros; históricamente, como narraciones…somos todos únicos.

 

Anuncios

Un comentario en “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s